Su cuerpo, gesto y postura
No se pueden alabar,
Pues turbaban en mirar
Toda vista.

Tan graciosa sobre trista,
Que fingia su alegría,
Y en lo poco que reia
Bien mostraba.

Señalar lo que esperaba
De su fin muy desastrada,
Que por Pyrro degollada
Se vió en Troya.

¡Oh resplandeciente joya!
Tu hermosura te dejó,
Pues á Pyrro no mató
Tu hermosura.

Caso fué de desventura
Que se habia de seguir,
Qu’el remedio del morir
Es la muerte.

Siguiendo su mala suerte,
Sobre triste muy galan,
Mano á mano los dos van,
Trohilo y ella.

Ella en todo ya una estrella,
Y él un otro Héctor troyano,
Despues de Héctor su hermano,
En los troyanos.

Ella y él que dos hermanos,
Pues de bien invincionados,
Los dos fueron muy nombrados
Este dia.

De un carmesí traia
Una saya recamada
De hilo plata, broslada,
Toda estrellas.

Y un sol eclipsado entr’ellas,
Hecho de tan subtil arte,
Que no parecia arte,
Mas verdad.