Con los malos trajes que sacais, lisiado de mal vestido, que si don Luis Milan á coplas n’os tuviera la rienda, fuérades el monstruo de la gala, que pudieran ganar con vuestra ropa los truhanes, mostrándola diciendo: Hé aquí las ropas de Joan de mal traje.

Dixo el Duque: Demos parte á la noche y Joan Fernandez y don Francisco hagan paz, que si están en guerra no ternemos cierta la máxcara, y vuestra alteza y esas señoras, que ellos han traido, tomen la palabra haciéndolos jurar por vida de sus damas, porque sepamos quién son; y no se olviden á don Diego, como á revolvedor, ni á don Luis Milan, que es mátalas callando: y comience la Reina, mi señora.

Dixo la Reina: Joan Fernandez, hacé paz con don Francisco, por vida de vuestra mujer.

Respondió Joan Fernandez: Si vuestra alteza me jurára, por la vida que nunca da vuestra mujer, fuera mejor jura; pues ni ella la tiene de brava, ni yo la tengo si no fuera de mi casa.

Dixo la señora doña Hierónima: Per vos se dix, bell en banch y mal en casa.

Dixo la señora doña Mencía: Don Francisco, pues hoy os mando como acompañador mio, hacé paz con Joan Fernandez, por vida de vuestra dama, y nombralda, que el Duque lo manda.

Respondió don Francisco:

Pues vuestra merced lo manda,
Yo haré paz con el Joan,
Y este mote es mi refran:

Quien me manda
Me desmanda
.

Dixo la señora doña Luisa: Don Diego,