Recebid este presente
Mi seniora primavera,
Que mi mujer le comiera,
Sino por un accidente.

Respondióle doña Hierónima: Sepamos por qué decis que yo comiera el puerco, sino por un acidente, que ninguno tengo para dejar de comelle, sino ser mal casada.

Dixo Joan Fernandez: Pues sabed, señora mujer, que, hablando de véras, el puerco es vuestro, que matándole me dixo: Yo me dexo á tu mujer, y así os le presento con este cantar:

Mal casada, no te enojes,
Que me matan tus amores.

Y ella le respondió con este otro:

¡Ay, señoras, si se usase
Que quien mal marido tiene
Que lo dexase!

Y así se volvieron cantando y riendo, para alegrar á las señoras, que tristes estaban hasta que vieron á Joan Fernandez sin peligro.

No muy léjos deste placer donde estaban, se levantó un puerco muy fiero, y don Diego Ladron tomó una lanza y fué para él, y dióle una lanzada por los costados, que le pasó de parte á parte; y el puerco le rompió la lanza con los colmillos, y le hirió el caballo, y dixo estas palabras: Mahoma, no me faltes.

Joan Fernandez se rió, diciendo: A no decirse vuestro caballo Mahoma, pensáramos que sois moro.