Con tal condicion tan dura,
Hacer paz sería excusado,
Que el amor reconciliado
En ningun tiempo asegura.

Quien no sabe agradecer,
Nunca puede en paz vivir;
Mi corazon veo perder
De pasiones padecer,
Y el vuestro en no las sentir.

Dixo el Duque:

Bueno ha sido el manchador,
Que por manchar ha sonado
La glosa que s’a cantado;
Pues burló como á galan
El Fenollet al Milan,
Que de piedra corazones
Tenian en sus pasiones,
Don Francisco de sufrillas
Y el Milan de no sentillas;
Por lo que le motejó
Que nunca angustias sintió,
Sino gozos en amar;
Diciendo qu’es burlador en amores,
Que todo se pasa en flores;
Y el coge d’este burlar,
Frutos por disimular.

Respondió Joan Fernandez:

¿Qué frutos puede coger?
Camuesas deben de ser
Encamusadas,
De mal frances desnarigadas.

Respondióle don Luis Milan:

Esas vos las conoceis,
Que d’esas camuesas comeis,
Cuando con mosen Rodela
Cenais á lumbre de vela,
Embelesado,
Pues os tiene encandilado
Con una cierta Beatriz,
Que postiza la nariz
La tragais,
Y por coplas alabais
Su gesto; qu’es todo risa,
Que tragueis nariz postiza.

El Duque dixo: Yo sería de parecer que las damas de vuestra alteza oyesen la música de don Luis Milan, que mucho lo desean; mándelas venir,

Que sin damas los galanes
No se muestran lo que son,
Que piedra toque es la ocasion.