Pues buen amor no tiene ningun arte,
Y en bien amar á todos gano el resto,
Quien meresció jamas no desmerece.

Dixo don Diego: Don Luis Milan, en pleito habeis traido vuestra dama, y respondistes por ella, haciéndoos procurador de los embargos, respondiendo contra vos, como hizo un portugues que emplazó delante justicia á la que servia, diciendo al juez: Nan deis por muller á meu competidor miña dama, que eu la queiro, ella dice que nan me queire, eu torno á decir que la queiro, que amor primero he casamenteiro. Rieron mucho del portugues, que por pleito queria á quien no le queria.

Dixo don Luis Milan: Don Diego, yo respondo á vuestro bocaje, como respondí á un estorbamúsica, que le dije: Yo tengo un atapabocas, que es éste

SONETO.

Hermosa maya, llena de mil flores
Y extrañas hierbas, de propiedades
Sanais con ellas mil enfermedades,
Que de miraros sanan amadores.

Y á mí no sanan, d’estos mis dolores,
Que hierbas fueron vuestras crueldades,
Que entosicaron nuestras voluntades,
La vuestra y mia para desamores.

La vuestra hicieron de ponzoña llena,
Que emponzoñada voluntad se muestra,
La mia siento desto entosicada.

Y aunque está siempre para amaros buena,
Va muy doliente, por no verse vuestra,
Qu’el rostro muestra voluntad dañada.