Joan Fernandez sospiró, y su mujer le dixo: Vos me par que sou lo que anava venent sospirs per Valencia.
Y él respondió:
Yo no los vendí,
Mas ellos me vendieron
Cuando’s vi.
Díxole ella: ¿Y per que os han venut? ¿Per que yous compri mercat pera mal marit?
Dixo él: No por eso, sino porque habia de mercar brava mujer para sospirar. Que pensando que fuérades una maya, sois una desmaya, que siempre desmayo de vuestra mala condicion, que hierbas son. Que al médico moro fuí que me sanase, y para sanar me hizo estar en su casa ocho dias, acostado en una cama llena de hierbas de montaña, y algunas dellas pinchaban, que me hacian dar voces, y el moro decia: ¿Sufris hierbas en vuestra casa para matar, y no sufrireis para sanar? Yo diciendo no sufriré, y él que sí, yo que no, salvéme dél como de vuestra merced haciendo el puerco espin.
Dixo su mujer: Don Luis Milan llanzau de aci aquest porch espi, ó feulo callar á mots, que sols vos lo embozau, quant los dos vos motejau.
Y don Luis respondió: Para hacerle yo callar, á su fumeto será con este
SONETO. 4. 7.
Para mi bien y por mi mal os veo,
Pues me mirais con rostro muy irado,
No siento yo que esté por mí enojado,
Pues que por vos con todas me peleo.