Digo que sois un otra doña Iseo,
Yo don Tristan, de triste desamado,
No digo aquel don Tristan muy amado,
Que desamor lo vuelve todo feo.

¿Quereisme mal, pues mi ventura quiso,
Y no quereis que esté peor que muestro,
Que el bien no sé dónde tiene la posada?

Queredme bien y verm’heis un Narciso
Para probar que tal parezco vuestro;
Que hermosa está la cara qu’es amada.

Dixo don Diego: Señor Joan, tanto os toca este soneto, que á ser silla y vos caballo no lo podríades sufrir, por lo que os siguió cuando dixistes de amores á una cortesana de la córte, que le demandastes como se decia, y ella respondió: A mí me dicen doña Iseo, y vos sospiraste diciendo:

Yo soy vuestro don Tristan,
Que por veros, mi señora,
Pasé yo la mar salada;
Pues que veros enamora.

Y ella os respondió:

Vos no sois mi don Tristan,
Que pasó la mar salada,
Mejor sois para ensalada
De truhan.

Cerró la ventana y entróse, y unos escuchamores que os escucharon os apodaron á don Joan ensalada.

Y don Luis Milan les departió con este