De bien y mal mi vida se sostiene,
Porque el vivir se vaya conservando,
Con sólo el bien no va el saber reinando,
Pues no es pesar el mal que de vos viene.

Amor, amor, pues mandas que yo pene,
Sostiéneme, que muero deseando;
No vea yo que vas de mí burlando,
Qu’en posta voy y nadi me detiene.

Corro al morir, y muerte no me quiere,
Cansado estoy, y siento gran descanso,
Quiero llorar, y voy de mí riendo.

Sé que dirá quien tal por vos se viere:
Fiero leon, amor le vuelve manso,
Que gran amor de sombras va temiendo.

SONETO INTERCALADO.

Gran bien durmiendo vengo á ensoñarme,
No sé yo en sueños qu’es lo que me crea,
Séos decir que tanto me recrea,
Que yo querria nunca despertarme.

Dicen que sueños son gran vanidad,
Y á veces vemos ser muy verdaderos,
Mas veo mal en todos mis agüeros,
Que hijos son de vuestra crueldad.

¿Amor, amor, qué tengo de creer?
Pues tú me haces reir y llorar,
Hazme dormir, pues huelgo de ensoñar.

Que vanidad á ratos da placer.
O bien ó mal de tí sepa lo cierto,
Que es en fin pena un vivir incierto.

SONETOS. 6. 6.