Dixo doña Hierónima, su mujer:
De tal marit com vos,
¿Qui pot morir de amors?
Que jaus diuen Joan farcer,
Puix farçes feu de la muller.
La Reina rió mucho y dixo: Doña Hierónima, siempre querria que hablásedes en valenciano, que en vuestra boca es gracioso; las dos podemos cantar:
Mal me quieren mis comadres,
Porque les digo las verdades.
Y diga, Gilot, ¿quién son las comadres?
Dixo Gilot: Senyora, puix vostra altesa ho mana, yo diré qui son les comares ab est cuento. En lo carrer de la Nau dos dones eren grans amigues per ser enemigues de sos marits, baralléuenlos cada dia, y ells deyen: Vosastres no sou dones, sino homens; y elles responien: Homens som, puix vosastres sou dones no fentnos parir, y posárenlos nom, les comares. Nou dich perque sa Excellencia y Joan Ferrandiz ó siem en cara que may han fet parir á ses mullers.
Dixo Joan Fernandez: Gilot, ¿tú no sabes que á su Excelencia y á mí nos han parido dos mujeres? Que este mal de ser estériles no está en nosotros, sino en las rabiosas,
Que por maravilla paren
Las que rabias conciben,
Pues que matan y no viven,
segun dice la regla de medicina.
Dixo doña Hierónima, su mujer: Senyora, ¿qui li par á vostra altesa de mont marit? ¿Quin metge y buller que es? ab bulles falses que preica, diu que posa dones en parais, y ab regles fingides de medisina nos infama que som rabioses, y per ço no parim. No sería mal acusarlo, que l’atre dia tragueren á la scala un buller falsari y un metge no doctorat.