Á muerte soy condenado,
Trátanme como á traidor;
No vale ser coronado
Por leal enamorado,
Guarde os Dios de tal dolor.

Dixo don Luis Milan: Señor don Diego, reir me hecistes cuando os oí decir si me acordaba de los amores de Durandarte y Belerma, como si fuéramos de aquel tiempo. Si Dios os guarde, ¿habeis tenido mal frances? que de ahí os debe venir sacar amores de Francia; en la boca habeis debido tener este mal, que siempre teneis en ella á los franceses. Decíme, ¿qué os parece deste romance?

Mala la vistes, franceses,
La caza de Roncesvalles;
Don Cárlos perdió la honra,
Murieron los doce pares.

Respondió don Diego Ladron: Paréceme tan bien como muy mal de la traicion que Galalon hizo, pues por él fueron vendidos y muertos de los moros los que no bastára matar todo el mundo, si apercibidos y no solos tomáran á don Roldan y á Oliveros y á Durandarte, que bien parece que le sois amigo en la glosa que hicistes á su romance, que dice:

Durandarte, Durandarte,
Buen caballero probado,

que si gana os toma de tañer y cantalle, aquí tengo una muy buena vihuela y damas que os escucharán, que están en visita con doña María mi mujer.

Respondió don Luis Milan: Señor don Diego, soy contento si n’os enojais que despues de este romance cante un otro, y podrá ser que os sane del mal frances que mostrais tener en la afeccion francesa, que traeis como á gorra en la cabeza.

Dixo don Diego: No respondo á vuestra lengua por más presto oir tañer vuestras manos; yo voy á presentallas á las damas de la visita, de parte vuestra, que sé que os haré gran placer, y luégo volveré con el recaudo.

Dixo don Francisco: No seais músico y no ternéis terceros; si fuese de don Luis Milan, yo le cantaria á don Diego: El diablo trae á su casa con que llore. Su pago sería que le quedase competidor el tañedor, como hizo aquel nuestro caballero valenciano nombrado Diaz, que trayéndole un gran amigo suyo á tañer á una dama que servia, se enamoró della, y el otro dia hallóle dando vueltas á caballo por su calle y díjole: ¿Anoche músico y hoy competidor? no seréis más mi tañedor; y Diaz le respondió: No siam mes amichs.