En mis ojos mostraré
Siempre seros tan amigos,
Cuanto vos muy enemigos
Los hicistes sin por qué.
Mientra ojos mirarán,
Bien verán cuanto y’os quise,
y por lo que en mí verán,
Todos os preguntarán
Que si yo mudanza hice.
Si algun tiempo vos quejais.
No hay razon para quejaros,
Pues mostrais apïadaros
De quien n’os apïadais.
Si se viene á tocar
Lo que habeis falsificado,
En la piedra de mi amar
Se verá que mi mudar
Vos, señora, lo heis causado.
Yo querria mas no puedo,
No decir lo que se muestra,
Que lo qu’es á culpa vuestra
De vergüenza tengo miedo.
Y aunque en damas no es tan mal
No tener ley en no veros,
Siendo yo tanto leal,
En vos fué más que mortal,
Pues amastes á Gaiferos.
Y si esto á vos infama,
Sálveos esta razon
Que en nosotros es traicion
Lo que no es traicion en dama.
El quejar solo me queda
Á mí triste agraviado,
Pues fortuna siempre rueda,
Imposible era estar queda
Cuando yo fuí desterrado.
Es la ley en los destierros
Sufrir pena por un yerro,
Mas en mi triste destierro
Yo la sufro por dos yerros.
El otro fué vos consentir,
Servidor, en mi viaje,
Que por esto he de morir
Por sufrir y más sufrir,
Y por no sufrir ultraje.