Como si fuera traidor
Me habeis dado la sentencia,
Haceisme sin competencia
Y distes me competidor.

Nunca fué tan mala suerte,
Ni se vió tal desterrado,
Ni habrá quien lo concierte,
Y pues todo sabe á muerte,
Moriré desesperado.

FIN.

Agora quiero cantar en este romance una gran verdad española, contra una error francesa que defiende don Diego por tener mal frances, y es la pasion que tiene por los franceses, diciendo que la batalla que tuvieron en Roncesvalles con nuestros españoles, si fueron vencidos fué por la traicion que su Galalon les hizo convidándoles á una caza, que fué batalla, donde fueron vencidos y muertos muchos de los doce pares; y la verdad española es esta que oiréis en este romance:

Mala la vistes, franceses,
La caza de Roncesvalles,
Que salida fué de Francia
Para alzaros con España.

Cuando don Alonso el Casto
Llamó al Emperador Carlo
Para conquistar los moros
De Castilla cativada,

Prometiéndole su reino
Si hacia esta jornada,
Y españoles no quisieron
Mostrar gente acobardada,

Que el gran leon español
Bravo Bernaldo del Cárpio,
Fué muy valerosa lanza
Y gran cortador d’espada.

Salió con sus españoles
Defendiendo vuestra entrada
En la muy cruel batalla
De Roncesvalles nombrada.

Don Cárlos perdió la honra,
Murieron los doce Pares,
Porque fuera tiranía
Francia reinar en España.