Cabeza de cerdo en fiambre
Una cabeza de cerdo. Seis huevos. Un kilo de carne de cerdo. Medio kilo de tocino fresco. Un cuarto de kilo de tocino añejo ó gordo de jamón.
Debe cortarse la cabeza hasta la mitad del pescuezo. Una vez desollada, se limpian con mucho esmero de las cerdas que queden adheridas á la carne. Se abre por la parte de abajo, y con un cuchillo de punta, se va deshuesando con cuidado de que no se haga ningún agujero. Ha de quedar la cabeza abierta, extendida y entera.
Por los huecos de las orejas y de la nariz se pasa un hierro bien caliente para quemar los pelos y para que quede bien limpia. Se lava varias veces en agua fría. Con un poco de carne de cerdo se arregla poniendo pedacitos en los sitios que sean menos carnosos á fin de que quede la misma altura por todos lados; preparada así, se deja en una cazuela grande. Se hace una salmuera; se cuela, se deja enfriar y se vierte sobre la cabeza para que se empape bien y por igual, añadiendo bastantes granos de pimienta, cuatro hojas de laurel, seis clavos de especia, tres dientes de ajo partidos por medio, media onza de salitre en polvo y unas hojas de albahaca, de tomillo y de salvia. Tápase con un paño blanco y colócase encima otra cazuela que ajuste bien boca abajo. De este modo se deja marinar la cabeza ocho días, dándole vueltas á menudo. Pasado este tiempo, prepárase el relleno siguiente: Se toma la carne de cerdo bien limpia de nervios y el tocino fresco: píquese todo muy menudo mezclándolo perfectamente y sazónese con sal y especias finas. Añádanse uno á uno los seis huevos enteros, y cuando todo esté perfectamente mezclado, se prueba para ponerlo en sazón. Se habrán cortado unas tiras largas del gordo del jamón de un dedo de gruesas, que también se habrán tenido unas horas en sal, pimienta, yerbas aromáticas, perejil y unas cebolletas partidas por medio. Se saca la cabeza limpiándola bien de los ingredientes que con ella se pusieron; se enjuga y se coloca sobre un mantelillo.
Vase llenando con el picado y las tiras de tocino entremezcladas al relleno y á la carne y entre todo esto, de trecho en trecho, pedacitos de trufa y de pistaches mondados.
Se cose la cabeza cuidando de darla su primitiva forma; se envuelve y se cose en una estameña nueva sujetando cada punta con un bramante que se ata á las dos asas de la cacerola para que no tropiece en el fondo de ésta la cabeza. Se pone en la cacerola unos granos de pimienta, huesos y recortes de ternera, una cebolla partida, tres botellas de vino blanco y cuartillo y medio de caldo ó de agua; cuando este caldo hierve, se coloca la cacerola á un lado de la hornilla y se hace cocer tapada de cinco á seis horas, esto depende del espesor de la cabeza, pero se prueba pinchándola con una aguja de mechar; cuando entra y sale fácilmente la aguja, está en punto. Se retira y se deja en el caldo hasta que esté sólo templado, se saca y cuando está bien fría se quita la estameña, se limpia bien de grasa con un cuchillo y se coloca sobre una servilleta para servirla.
Coste aproximado, 6 pesetas.
Queso de cerdo
Una cabeza de cerdo. Cuatro pies. Dos orejas. Una lengua. Medio kilo de hígado.
Se pone todo esto en un barreño con bastante sal y se tiene cuarenta y ocho horas en la sal, cuidando de darle vueltas de cuando en cuando.