[360] Dirigía los juegos de esgrima un maestro de destreza, con un montante, o espada grande de dos manos, con el cual, atravesándolo entre los luchadores cuando era menester, ponía fin a la contienda. También lo usaba, como dice el texto, haciendo ademán de barrer los pies a los mirones, para que, dando algunos pasos atrás, agrandasen la palestra.

[361] Aplauso, equivaliendo a solemnidad o pompa, acepción no registrada en el Diccionario.

[362] El vellorí o vellorín, era según el Diccionario de autoridades, un «paño entrefino de color pardo ceniciento, u de lana sin teñir». Vélez llama vellorí a la pendencia, por alusión al color de las espadas, a las cuales, seguidamente y por la misma razón, da el nombre de mulatas.

[363] Cuarto círculo es un término de la destreza, que yo no he de definir, porque estas y otras voces técnicas que ocurren poco después se encuentran en cualquier diccionario. A estos círculos y a Pacheco de Narváez se refería el anónimo autor del Entremés del Estudiante:

«PEROTE. Rebano y corto en círculos pachecos
varas y plumas como cardos secos.»

[364] Movimiento accidental es otro término de la llamada pomposamente esgrima científica y filosofía de las armas.

[365] Dice Covarrubias, en el artículo tvmba de su Tesoro: «Del ilustre linage de los Castillas se cuenta que en el entierro que tienen en Santa Clara de Valladolid dentro del coro de las Monjas, quando alguno dellos muere, se oyen muchos golpes que se dan en la tumba que está sobre la boueda do se entierran: y cuentan que en cierta ocasión, despues de auer oido estos golpes passó mas de vn año que no se supo quien era muerto, hasta que con vna armada que vino de las Indias se entendió auer muerto allá vn cauallero de la casa, el mesmo día que las Religiosas auian oido los golpes de la tumba....»

[366] Si nuestros periodistas no hubieran olvidado que en castellano tenemos la palabra riza, que significa «destrozo o estrago que se hace en una cosa», y la frase hacer riza, equivalente a «causar gran destrozo y mortandad en una acción de guerra», es seguro que no acudirían a cercado ajeno por la palabra razzia ni por la frase hacer razzia, con lo cual lograrían tres cosas buenas: hablar en castellano, ahorrarse comillas o letra cursiva, y evitar que algún malpensado sospeche que el decir razzia es indicio de no conocer la palabra riza. ¿Ejemplos del uso de este vocablo? Hailos en abundancia; pero bástame citar dos. Lope de Vega, en el canto VIII de La Dragontea:

«... y como tero que la frente eriza,
en ellos hace sanguinosa riza

El padre Baltasar Gracián, en El Criticón, primera parte, crisi V: «... de modo que en los más principales, como más lucidos, auían hecho las fieras mayor riza».