[427] Senda de plata había llamado Lope de Vega al Guadalquivir (La Esclava de su galán, acto I):
«ELENA. Divídese Sevilla, como sabes,
por este ilustre y caudaloso río,
senda de plata por quien tantas naves
le reconocen feudo y señorío.»
«A la verdad—dije en el discurso preliminar de mi edición crítica de Rinconete y Cortadillo (pág. 15)—quien desde la esbelta torre de la Giralda mira hacia el río por el sitio del puente y de la del Oro, si ha leído alguna vez la comedia El Diablo está en Cantillana, del famoso ecijano Luis Vélez, no puede menos de recordar aquellos versos de la jornada I, en que, después de encarecer la nobleza y bizarría de Sevilla, alábala por otras excelencias y dice:
«... tan populosa, que, haciendo
montes de soberbias casas,
impedir quiso que el Betis
tributase al mar de España;
y él, rompiendo por en medio,
parece que agora aparta
de la una parte a Sevilla,
de la otra parte a Triana,
cuyos edificios bellos
le presentan la batalla,
y, a no estar en medio el río,
pienso que escaramuzaran.»
[428] Vírgines, a la latina, aún frecuente en el siglo XVII, como imágines, volúmines, etc.
[429] Hoy, en Sevilla, y hasta en la misma Alcalá, que tiene por sobrenombre el nombre de este río, no es raro oír llamarle Guadaira, en lugar de Guadaíra, que es como ha de decirse y como se dijo por nuestros abuelos. En una Relación del recebimiento de Felipe II en Sevilla (1570), por Gaspar Rodríguez:
«Alcalá de Guadayra
estaua y tambien Utrera;
mostrandose placentera,
con ojos alegres mira
la gran ganancia que espera.»
Igualmente Tirso de Molina, en el acto II de En Madrid y en una casa:
«D.ª MANUELA. ...Aquella estancia, pues, que caudalosa
de esquilmos de Amaltea,
regalo a los sentidos, los recrea,
en nombre y en efectos deleitosa,
y por el logro que en sus ondas mira,
el Betis ronda y baña Guadaíra,
ocasionaba amena mis recreos.»
[430] ¿De dónde pudo sacar Vélez de Guevara la errada noticia de que el Guadaíra, por medio de los caños de Carmona, surte de agua potable a Sevilla, y esto, tan enteramente, que aquel río es el único que no paga tributo al mar...? Presumo que lo tomaría, por inadvertencia, del epígrafe del capítulo en que Alonso Morgado, en su citada Historia de Sevilla, trata «De los caños de Carmona y río que entra por ellos en Sevilla, y se reparte en fuentes por toda la ciudad» (pág. 148 de la edición moderna). Morgado llamó figuradamente río al gran caudal de agua que se conduce por los tales caños, y Vélez, que aunque había vivido en Sevilla mucho tiempo, no conocería bien los pormenores de su abastecimiento de aguas, vió el dicho epígrafe, y lo entendió a la letra. No lo hubiera entendido así a leer el muy raro libro del maestro Juan de Mallara intitulado Recebimiento que hizo la muy noble y muy leal Ciudad de Seuilla, a la C.R.M. del Rey D. Philipe N.S.... Con vna breve descripcion de la Ciudad y su tierra (Sevilla, Alonso Escriuano, 1570), en cuyo fol. 132 dice, tratando de Alcalá de Guadaíra: «Entre las cosas que tiene de notar es la fuente de los caños que llaman de Carmona, no porque vengan de Carmona, sino porque desde Torreblanca hasta Sevilla vienen por el mesmo camino y calçada que van a Carmona. Ay vna peña leuantada en vn cerro, con vna profunda cueua a donde baxan por sus gradas, y halla se siempre allí vn manantial de agua tan gruesso como vn cuerpo de vn buey, que de tiempos sin memoria a esta nuestra edad ante de Romanos, y despues en todos los siglos esta fuente ha estado con el golpe de agua que aora tiene, sin apocarse o enturuiarse.... Esta sale por vna canal de piedra tosca. Tiene sus acequias, que duran mas de legua y media, yendo algun espacio por dentro de los montes, lleuando sus lumbreras a trechos, hasta que viene a dar en Torreblanca do passa vn molino, y despues va por vn lado del camino hasta la Cruz y allí buelue a mano yzquierda, y comiença a subir desde el suelo por arcos de vna vara, y dos, y estado, hasta otro molino donde se parte la tercia parte para la huerta del Rey, y de allí van los caños leuantandose todo lo que la ciudad tiene de baxa, llegando al peso y sitio de Seuilla. Subiendo por cima de la puerta donde está el repartimiento del agua, y de allí va por los muros que encaminan a la puerta de la Carne hasta el Alcaçar mucha desta agua; en fin, es vn grande río [de esto debió de tomar su expresión figurada Alonso Morgado] que todo se consume dentro de la ciudad sin salir gota, ni bastar Guadalquiuir a no quitar la falta que estos caños hazen, quando ay algun impedimento en ellos. El principio desta agua en Alcalá está con grande guarda, y tiene su llaue....»