[456] Pedro de Medina, corregido y ampliado por el rondeño Diego Pérez de Mesa, Primera y segunda parte de las grandezas y cosas notables de España (Alcalá de Henares, 1590), fol. 128 vto.: «Ay en Seuilla vna casa de moneda que a mi parecer es la mexor del mundo, y donde más moneda se labra. Porque ordinariamente andan labrando y batiendo la moneda ciento y ochenta hombres: de manera, que cada día se labran setecientos marcos de oro y plata. Haze admiracion ver los montones de moneda que en ella ay. Desta casa salen continuamente requas cargadas de oro y plata amonedada, como si fuesse otra mercaduría común.... Cárganse en esta ciudad [de mercaderías] para solamente las Indias más de cien naos cada año, y la mayor parte de las mismas naos vueluen cargadas de oro y plata y otras riquezas....»
[457] De la antigua puente de barcas de Sevilla dijo Lope de Vega en el acto I de La Esclava de su galán, refiriéndose al casco de la ciudad y a su populoso y alegre barrio de Triana:
«ELENA. ... en esta puente de maderos graves,
sin pies que toquen a su centro frío,
mano que las dos partes divididas
por una y otra orilla tiene asidas.»
[458] Por estar el monasterio de las Cuevas a la lengua del agua, llamaban vulgarmente espantaalbures a la campana con que sus monjes tocaban a maitines. Lope de Vega, en el acto III de El Amigo hasta la muerte:
«GUZMÁN. ...Cené y brindé por tu salud en tanto,
incitado de almejas temerarias;
pero apenas sonaba espantaalbures
(ya sabes que es campana de las Cuevas),
cuando, llamando un envarado destos
con seis esbirros, me metió en la cárcel.»
[459] El señor Bonilla, por muy disculpable distracción, leyó del Guadalquivir. De ordinario no se ponía artículo a los nombres de los ríos, como indiqué en mis notas a El Licenciado Vidriera (Novelas ejemplares de Cervantes, tomo II, 9, 3, edición de Clásicos Castellanos).
[460] No todos los romances de moros; pero sí algunos, especialmente los de la serie de Gazul, incluída en el Romancero general. Al fol. 4, verbigracia:
«Por la playa de Sanlucar
galan passeando viene
el animoso Ganzul (sic),
de blanco, morado y verde.
Quiérese partir el moro
a jugar cañas a Gelues....»
[461] En la edición príncipe, da sus ilustres condes, evidentemente por errata.
[462] Estos dos versos están impresos corridamente, como prosa, en la edición original.