«...Doña Oliva de Nantes, musa décima,
y doña Valentina de Pinedo,
la cuarta gracia, o verso o prosa escriba.»

Y años después, en la silva II del Laurel de Apolo, dijo de Juliana Morella:

«...Porque mejor por ti, que has hecho cuatro
las Gracias, y las Musas diez, pudiera
que por Safo Antipatro
decir aquella hipérbole....»

[546] En efecto, el soneto que a continuación lee don Cleofás había sido escrito por Vélez a la máscara que indica, celebrada en la noche del domingo 15 de febrero de 1637, y lo leyó por vía de introducción a la oración que hizo en el certamen literario que presidió el viernes siguiente.

[547] Comentó Durán y copió Bonilla, acerca de este masebarrilete: «Según el sentido del período, puede entenderse que habla del Sota u oficial mayor del sastre. Acaso Barrilete sea algún personaje que haga papel de oficial de sastre en algún entremés o en alguna jácara. Si así fuere, el autor habrá usado de dicha palabra aludiendo al personaje popularizado en la escena cómica o en el romance popular.»

[548] De las acepciones de adolecer que hallo en los léxicos, la que menos desconviene a este pasaje es la de «aficionarse o apasionarse por alguna cosa o por algún sujeto», y aun ésta no satisface.

[549] A lo que creo, Doctor es errata, por Rector, pues sin duda se refiere a Bartolomé Leonardo de Argensola, que tuvo esa rectoría.

[550] Refiérese Vélez de Guevara a la renombrada Academia de la Crusca, fundada en Florencia en el siglo XVI.

[551] Templada sin sentillo es gentil encarecimiento, pues el oír templar un instrumento fué siempre cosa harto molesta, por lo cual don Guillén de Castro hizo decir a un rey en la jornada I de El Amor constante:

«Cante, pues, lo que cantare,
muy melancólico sea,
y no temple, porque es cosa
que nunca esperarla pude....»