«Zarabullí,
Ay, bullí, bullí, de zambullí,
bullí, cuz, cuz,
de la Vera-Cruz,
yo me bullo y me meneo,
me bailo, me zangoteo,
me refocilo y recreo
por medio maravedí.
Zarabullí.»
[93] La capona era un baile andaluz, propio de gente apicarada, a juzgar por lo que dice Quevedo en su romance intitulado Cortes de dos bailes (Musa V):
«Muy lampiña la Capona
y con ademanes brujos,
por Córdoba y por el Potro
viene calzada de triunfos.»
La capona no fué sino la chacona remozada, según se colige por estos versos de Salas Barbadillo en su Entremés del Prado en Madrid y Baile de la Capona:
«D.ª JULIA. ¿Puede haber cosa buena si es capona?
ROBLEDO. Sólo una que llaman la chacona.
D.ª TOMASA. La chacona ¿no es baile muy antiguo?
ROBLEDO. Remozóla un capón con gran donaire.
ROSALES. Son los capones gente de buen aire.»
[94] De algunos de estotros bailes populares, como de tal cual de los antes nombrados, trata don Emilio Cotarelo en su introducción a la Colección de entremeses, loas..., publicada en la Nueva Biblioteca de Autores Españoles.