[150] «Alude—dice el señor Bonilla—a los autos o misterios populares de la Resurrección de Cristo, en que al descender el ángel del cielo y revolver la piedra del sepulcro, se asombran los guardas y caen a un lado y a otro como muertos (Cf. San Mateo, XXVIII, 1-4.»)
[151] Algo que dije de Sevilla en el discurso preliminar de mi edición crítica de Rinconete y Cortadillo (Sevilla, 1905), página 13, es aplicable a toda la España de los siglos XVI y XVII: «Al olor, y, sobre todo, al sabor de estas cuantiosísimas riquezas [las que traían á la metrópoli las flotas de Indias] vivían en la magnífica ciudad del Guadalquivir una muchedumbre crecidísima de extranjeros, en especial, de italianos, flamencos y franceses, cada cual en busca de su avío y en solicitud de su medra; cada cual discurriendo medios e inventando artes, artimañas o artificios para apropiarse, industriosa y más o menos limpiamente, alguna mielecilla de las óptimas colmenas indianas, consolándose así de no haber sido ellos ni sus naciones los que tuvieron la dicha de descubrir y conquistar el Nuevo Mundo.»
[152] Abada, o bada, que equivale a rinoceronte.
[153] La Bermuda, como explicó Pérez y González (pág. 80 de El Diablo Cojuelo: notas y comentarios), «era la isla principal del grupo descubierto en América por el navegante español Juan Bermúdez.... Lugar peligroso para la navegación, por los frecuentes temporales y terribles accidentes del mar y por los atrevimientos de los piratas extranjeros, allí corrían gravísimo riesgo los barcos que a España traían los tesoros americanos....»
[154] En el texto original falta la palabra bebe, que suplo, como el señor Bonilla.
[155] De la renombrada cuba de Sahagún dijo Covarrubias en su Tesoro, compuesto en los primeros años del siglo XVII, que «cabía tantas mil cántaras, y dizen que oy sirve de echar trigo en ella, porque devia ser costosa y peligrosa de reparar y conservar».
[156] A dar, como si dijera en dar, que equivale a dando, porque es sabido que el infinitivo con en antepuesto equivale al gerundio. Véanse algunos ejemplos análogos al pasaje del texto. Guevara, Menosprecio de corte y alabanza de aldea, capítulo VIII: «... y a las vezes gana en la corte mejor de comer vn malsin a malsinar que no vn theologo a predicar». Cervantes, Quijote, II, 38: «... y sabía hacer una jaula de pájaros, que solamente a hacerlas pudiera ganar la vida....»
[157] Como nota el señor Bonilla, Vélez de Guevara se refiere «a los huéspedes que como aves de paso paran en la posada, y reparan poco, porque no han de consumirlos por mucho tiempo, en los manjares que les sirven».
[158] La puerta de Guadalajara, que era una de las más famosas de Madrid, estaba situada en la calle Mayor, enfrente de la entrada o embocadura de la calle de los Milaneses y de Santiago. Aunque se quemó por septiembre de 1582, quedó su antiguo nombre al sitio en que tal puerta estuvo, como pasa hoy todavía con la llamada puerta del Sol. En aquel lugar tenían sus tiendas ricos mercaderes, a quienes muchas personas solían entregar sus ahorros para que se los invirtieran y manejaran.
[159] Es reminiscencia del refrán que dice: Cobra buena fama, y échate a dormir.