[261] «Alusión—como dice el señor Bonilla—a unos zapatos de cuero.» Eran famosos los cueros curtidos en Fregenal de la Sierra, por lo cual, en una jácara de Quevedo, refiriéndose a la penca o azote del verdugo, dice Lampuga a la Perala:
«Más me cuestas de pregones
y suela de Fregenal
que valen seis azotados
si los llegas a tasar.»
[262] De grana de polvo, es decir, teñida con el polvo de los gusanillos que llaman grana. También decían, a secas, teñido, o teñida, de polvo. Entre los regalos que los padres trinitarios de la Redención de cautivos hicieron al Rey de Argel en 1591 figuraba «una manta fraçada de la marca maior teñida de polvo, con su franxa de oro y seda», que había costado 19.550 maravedís. (Archivo Histórico Nacional, Libros de la Orden Trinitaria, 121 b, fol. 50 vto.)
[263] Severo, en su acepción de grave, serio, mesurado.
[264] Dice de las comedias de este loco que se las habían apedreado como viñas, recordando la frecuencia con que el pedrisco daña los viñedos.
[265] Menalao, por Menelao, no es errata; solían decirlo así, por asimilación de vocales. Francisco Santos, en Los Gigantones en Madrid por de fuera, apud Obras en prosa y verso..., tomo I, pág. 396: «A Menalao, por aver entrado en su casa Paris....»
[266] La Casa del Nuncio llamaban al hospital de dementes de Toledo, porque lo fundó, a fines del siglo XV, un nuncio apostólico llamado don Francisco Ortiz. También solían llamarlo el Nuncio, a secas, y por las celdas o jaulas en que se encerraba a los locos furiosos, los alberguillos de Toledo.
[267] Cual tenga la salud, es decir, mal. Era corriente esta comparación imprecatoria. Véase algún ejemplo. Lope de Vega, en el acto II de El Caballero de Illescas:
«ROBERTO. ...Y tengo gracia en hacer
versos, que canto a un laúd.
JUAN. Cual tengáis vos la salud
todo eso debe ser.»