[35] La chakha es una cocina que tiene un techo piramidal, formado de barro. El piso de su interior es húmedo; en el centro hay un perol o fondo, como lo llaman los fabricantes, que antes era de cobre y que ahora es de fierro por imposición de las municipalidades. En los extremos, cerca de la pared se ven dos o tres cántaros u ollas de barro en los que se disuelve el caldo del mukcu y después se le somete a cocimiento, hasta que obtenga cierta temperatura. La parte espesa de esta sustancia se precipita, es decir, en el perol se trabaja la extracción de la parte azucarada que tiene el mukcu o mejor dicho, el maíz, y esa solución cuando ya ha tomado punto, como se dice vulgarmente, se disuelve en el caldo, para que una vez producida la fermentación en los depósitos o tinas se obtenga la chicha.
Las municipalidades por ese prurrito que distingue al mestizo de sacudirse de todo lo nacional, para dar preferencia a lo exótico, han gravado estas chakhas, que no deben valer con todos sus utensilios, más de trescientos bolivianos con el impuesto gradual de cien, ciento cincuenta y doscientos bolivianos al año, cuando lo que ganan no alcanza muchas veces a esa suma, porque lo que cobran por la fabricación de cada fanega de mukcu, que se llama viaje, es cinco, seis, hasta ocho bolivianos. El objeto que se persigue es ir, poco a poco, extinguiendo la elaboración de la chicha, y reemplazarla con alcohol y otras bebidas destiladas.
[36] «La Patria» Oruro, 31 de julio de 1919, No. 121.
[37] Véase al respecto la descripción que se hace en el folleto titulado "Maldición y superstición". Leyenda boliviana del siglo XVIII, por José Rosendo Gutiérrez. Paz de Ayacucho, año 1857, páginas 27 y 28, que se halla conforme con la que hemos hecho.
[38] "La Villa Imperial de Potosí".—Su historia anecdótica.—Sus tradiciones y leyendas fantásticas etc. por Brocha Gorda (Julio Lucas Jaimes) 1905, pag. 139 y 140.
[39] Vocabulario de la lengua Aimara por Ludovico Bertonio, edición Platzmann. Parte segunda, pag. 323.
[40] Vicente Fidel López, Les races Aryennes du Pérou; leur langue, leur religion, leur histoíre. París, 1871.
[41] Historia del Nuevo Mundo por el P. Bernabé Cobo, etc. Tomo IV. Sevilla, 1893, pag. 200 y 201.
[42] En Curva ha llegado a arraigarse en los últimos tiempos, el abuso de pagar diez bolivianos al Corregidor, el joven que quiere contraer matrimonio. El Corregidor envía algunos comisionados para que conduzcan a la mujer por la fuerza, y sin escuchar reclamos, la entrega a su pretendiente.
[43] Este párrafo, así como el anterior, que está entre comillas, hemos tomado, por considerarlos verídicos, de un artículo que se publicó anónimo en un periódico extranjero, con el título de El Callahuaya.