Libertad en la eleccion de carrera.
Igualdad de las profesiones respecto de su utilidad.
Vigilancia continua, sobre todo en los primeros pasos de la juventud.
Firmeza y abnegacion.
—Señor Cura, dijo el Mercader, ¡cuánto me alegro de haber oido á V.! desde ahora me pongo en sus manos y le confio el porvenir de mis hijos.
—Pues yo, añadió el labrador, me mantengo en mis trece sin que sea ofender á nadie.
—Nada de eso; otro dia veré si logro convencer á V. que por hoy harto he logrado, y cuando no, no será culpa de mi voluntad, sino de mi poco saber.
Despidiéronse, y cada uno se retiró á su casa, pensando en lo que habia dicho el prudente sacerdote.