Despierta ya, alma mia, el tiempo avanza,

y al asomar su disco el sol dorado,

verás cual se dibuja en lontananza

verde gigante de metal preñado.

¡Con cuánta propiedad retrata en esta otra á la ciudad de Puerto-rico vista á la luz de la aurora!

Una peña blancuzca y altanera,

que está del mar en brazos dormitando.

Pero donde nos vemos en la precision de no omitir una sola palabra hasta el final de la poesía, es desde donde esclama el Poeta:

......¡Qué hermosa es la alborada!

¡Que bello ¿no es verdad? el Oceano