con su limpio azul! Oh! canta inspirada
una cancion al mundo americano.
Mas no, calla... ¿columbras á lo lejos
una luz amarilla, un globo ardiente
que brota de la mar en mil reflejos?
Pues... es él, que se anuncia por oriente.
El es, sí, si, ya estamos, mi paloma;
es el sol ¿No distingues con su brillo
aquel gigante que en el agua asoma?
Pues se llama el gigante aquel—Luquillo: