¿Y ves allí cabe su planta umbría

fantástico un jardin de flores rico,

donde vive el Abril, sirena mia?

Pues el jardin se llama—Puerto-rico.


Cerca está el puerto. ¿Ves la peña aquella

que está del mar en brazos dormitando,

vestida de castillos, rica, bella...?

Pues es... ¡Poder de Dios, si estoy soñando!

Enmudecemos de asombro al contemplar tanta belleza, y tememos cometer una profanación queriendo analizarla.