La portada principal del Colegio (que era tal como se encuentra) es de pésimo gusto, recargada de adornos y estatuas, y pertenece al estilo churigueresco. Según hemos visto en algunos papeles consultados para escribir estos apuntes, costó la obra 50.000 pesos, y duró desde el 1725 hasta el 1797.

De aquel Colegio salieron no pocos hombres notables, y los nombres de muchos de ellos han pasado á la posteridad, que los admira.

El rey Carlos III dió nuevas ordenanzas al colegio de San Telmo, que desde entonces, extinguida ya la Universidad de Mareantes, dependió del Ministerio de Marina.

El año 1850 suprimióse el Colegio, y el amplio y hermoso edificio se cedió á los Duques de Montpensier, los cuales establecieron allí su residencia, después de llevar á cabo muchas é importantes reformas en el vasto local.

En sus salones reunieron objetos de gran valor, antigüedades y muebles riquísimos, y con ellos una colección de cuadros de autores españoles, italianos y franceses, entre los cuales figuraban Murillo, Velázquez, Zurbarán, Morales, Frutet, Piombio, Bessano, Valdemeulen, Duval y otros muchos; pero esta riquísima galería de obras pictóricas se ha deshecho en gran parte, pasando las obras á poder de individuos de la familia Real.

Los jardines que rodean el palacio son quizá los más deliciosos de cuantos existen en la ciudad; y lo mismo en los serenos días de invierno, que en las agradables tardes de primavera y estío, ofrecen al que pasea por ellos grato solaz y agradable y honesto esparcimiento.

Hace poco tiempo S. A. R. la Infanta viuda de Montpensier ha llevado á cabo un buen rasgo de generosidad, cediendo gran parte de estos jardines al pueblo de Sevilla para que pueda disfrutar de ellos. Actualmente, llevadas á cabo las obras necesarias para abrir aquellos jardines al público, son de los más concurridos de la capital.

LIII
LA PUERTA DE TRIANA

«¡Gran lástima fué la demolición de una puerta como la de Triana, que tanto mérito tenía!»

C. P.