Pura amistad vehemente
Unió los hombres que aportó el abismo,
Del indio rudo en la tostada frente
Cayó el onda sagrada del bautismo.
Después ya roto del temor el dique
La llama del amor lució esplendente,
La dulce hermana del primer Cacique
Llamó su esposo al paladín de Oriente.
Y tú fuiste el joyel que traspasaba
El casto beso de su amor primero.