Nació en San Juan de Puerto Rico, el día 29 de mayo de 1854, y fueron sus padres don Francisco Javier Cortón, empleado de la administración civil en el país, y doña Asunción del Toro.
Adquirió en esta ciudad la instrucción primaria, cursó las asignaturas del Bachillerato en el Seminario Conciliar, y publicó su primeros ensayos literarios y políticos en varios periódicos de esta ciudad.
En el año 1873 se trasladó á Madrid en compañía de su madre, ya viuda, con el propósito de seguir la carrera de Derecho y estudiar Filosofía y Letras en la Universidad Central; pero su pereza ingénita y su carácter algo voluntarioso, que en vano trataba de modificar su cariñosa madre, le apartaron de las aulas antes de haber alcanzado el triunfo completo de sus estudios.
Dedicóse al periodismo, al que era desde jovenzuelo muy aficionado, y para el cual poseía condiciones excepcionales. Hacia el año 1876 publicó en La Prensa, de Mayagüez, una serie de artículos de ciencia política y social, abogando por el establecimiento del matrimonio civil en Puerto Rico, artículos que dieron ocasión á discusiones apasionadas y á denuncias contra el citado periódico. Casi al mismo tiempo obtuvo plaza de redactor en El Globo, importante diario que recibía inspiraciones del ilustre Castelar, y que era su órgano más autorizado en la prensa. Cortón publicó en ese diario madrileño muchos artículos notables, y entre ellos dos biografías americanas de gran interés, una del general Guzmán Blanco, y otra de Toussaint Louverture.
En el año 1881, asociado á varios jóvenes residentes en Madrid, entre los que figuraban Díaz Valero, Ortiz de Pinedo, Gamir Soldado, Guerra y Alarcón y el malogrado García Vao, fundó una sociedad llamada en un principio "Juventud antiesclavista," y más tarde Círculo Nacional de la Juventud, de la cual fué Cortón Secretario y Bibliotecario. En este Círculo leyó una interesante Memoria sobre Patria y Cosmopolitanismo, que fué muy celebrada por la prensa española, traducida al francés y publicada en La Gironde, de Burdeos. Fué redactor literario del famoso Correo de Ultramar, que dirigía en París don Julio Nombela, desempeñó durante más de dos lustros el cargo de corresponsal de El Buscapié, de Puerto Rico, é ingresó en la Redacción de El Liberal, de Madrid, considerado ya como uno de los mejores diarios de España y aún de Europa. Dirigió durante muchos años la edición barcelonesa de este gran rotativo, y llegó á ser uno de sus primeros cronistas, allí donde cultivaban este difícil género Fernanflor, Zozaya, Dicenta, Gómez Carrillo y otros celebradísimos ingenios. Las crónicas de Cortón se distinguían casi siempre por la importancia del asunto, la gracia y viveza de la dicción, la sagacidad de las observaciones, el humorismo picante y lo certero del juicio, cualidades características de este ameno y talentoso escritor.
Publicó en sus mocedades un estudio de costumbres literarias femeniles titulado La literata, lleno de intención satírica, de donaire y de sutileza de ingenio. Algunos años después dió á la estampa una deliciosa colección de estudios literarios y de crítica y sátira con el título de Pandemonium, que contribuyó poderosamente al acrecentamiento de su fama de escritor de estilo primoroso y ameno. Más tarde publicó la casa de Maucci, con el título de El fantasma del separatismo, una serie de estudios políticos y sociales que había escrito Cortón en defensa de las justas aspiraciones de las provincias catalanas á su autonomía administrativa, estudios que llegaron á tener notable resonancia cuando se publicaron en El Liberal.
Fué Cortón durante muchos años Secretario de la Sociedad de Escritores y Artistas, de la que era Presidente el insigne poeta Núñez de Arce, que le distinguió siempre con su amistad.
Su obra culminante entre las que llegó á publicar, y aparte del tesoro de observación, de pensamiento y de gracia que deja desparramado en sus crónicas no recopiladas, es la que publicó en 1911 con el título de Espronceda. Se proponía continuar la serie, y anunciaba la próxima publicación de otros estudios análogos acerca de Larra, Zorrilla y otras figuras importantes de las letras españolas en el siglo XIX.
El libro Espronceda es de lo más bello, juicioso y concienzudo que ha producido la historia literaria y la crítica, en idioma castellano.
Al constituirse en Puerto Rico el Gobierno autonómico, en 1898, fué electo Diputado á Cortes, cargo en el cual prestó servicios importantes á su país.