Si alguna vez, ¡oh gran violinista! me encuentras enfermo y pobre, solo y triste y odiado de todos, en extraña tierra, tragando la hiel de la nostalgia, llevando en mi rostro la marca patética de la fatalidad irresistible; si algún día, lejos de la tierra donde se habla la lengua en que me enseñaron á rezar, me encuentras bajo un cielo plomizo, vagando por solitarios senderos y deshaciendo poco á poco el ovillo de hilo de mis ardientes afanes, de mis frustrados ensueños, sin horizonte delante, sin recuerdos detrás; si algún día, oh Sarasate, me encuentras así, envuelto en la ceniza de todo lo que amé, fijos los ojos en la naturaleza, esa gran madre, y en el ideal, esa paloma despeñada del cielo sobre el Jordán de nuestras pasiones redimidas, saca entonces de la caja tu "stradivarius," ejecuta los primeros compases de la arrebatadora muiñeira, recuérdame la quejumbrosa gaita de las romerías gallegas, la alegre pandereta de las zambras moriscas y de las juergas andaluzas, y el tamboril fanfarrón de las fiestas vascongadas; y al recibir yo en mi atormentado espíritu esa limosna de arte, así como la Magdalena limpiaba con su cabellera el polvo de los pies del Cristo, tú limpiarás mi alma de las impurezas del mundo miserable y volverán á ella, con el eco de tu instrumento mágico, las remembranzas de la edad florida, las canciones alegres y los sueños azules....
EDUARDO NEUMANN GANDÍA
Nació en la ciudad de Ponce, en el año 1851. Era su padre de origen alemán, como lo indica el apellido, y su madre una dama portorriqueña, descendiente de españoles.
Estudió con notable aplicación, y fué graduado de Maestro Superior de instrucción primaria antes de los 22 años. Ejerció el profesorado público durante los mejores años de su vida, y en las horas que le dejaba libre esta penosa labor, dedicábase con especialidad á estudios históricos y biográficos referentes á su país.
Carecía de imaginación brillante y creadora; pero tuvo siempre gran afición á coleccionar, depurar y coordinar noticias de carácter histórico. Publicó varios opúsculos interesantes acerca de la fundación y progreso de Mayagüez, Aguadilla, Coamo y otras poblaciones de Puerto Rico; fué redactor de algunos periódicos de Ponce, sitio principal de su residencia, y colaboró en los fundados ó dirigidos por Baldorioty de Castro, del cual era amigo y admirador.
Las obras históricas más notables de don Eduardo Neumann son las tituladas Benefactores y hombres notables de Puerto Rico, editada en dos volúmenes con grabados; una interesante reseña de sus viajes por los Estados Unidos, y una Historia de Ponce, muy nutrida de datos para el estudio y conocimiento de esta progresiva ciudad y su jurisdicción, desde el punto de vista político, intelectual, social, económico, mercantil, industrial, agrícola y geográfico, obra escrita con gran amor durante los últimos años de su vida, como tributo á la patria de su nacimiento y de sus amores.
Era muy aficionado al estudio, y amaba principalmente los libros serios y jugosos. En sus últimos años cursaba con gran asiduidad las asignaturas de la carrera de Derecho, y ya se había examinado victoriosamente de algunas de ellas.