—Pues bien, es necesario que usted, u otra persona de confianza, vayan a Madrid: yo daré a usted, o a esa persona, cartas para mis antiguos amigos. Necesito saber un período de mi historia que durante mi enfermedad he olvidado.

. . . . . . . . . . . . . .


Este hombre, que es un honrado propietario aragonés, ha partido para Madrid.

Pero me temo que cuando vuelva...

Esta tos seca, lenta, sin esfuerzo...

Me he visto obligado a guardar cama.

. . . . . . . . . . . . . .


¡Amparo!