—¡Ah!

—Además, no sabe aún lo de don Rodrigo. Procurad que cuando lo sepa le importe poco.

—No comprendo lo que me queréis decir con lo de don Rodrigo...

—La Dorotea cobra del duque de Lerma, y da á don Rodrigo Calderón.

—¡Ah!

—Os aseguro que si en el almuerzo ganáis terreno, cuando le llegue la noticia, que no deberá tardar, la importará poco lo sucedido...

—Pero... un triunfo tan rápido...

—Así se triunfa de estas mujeres... ó á primera vista ó nunca.

—Me repugna...

—Sois mal galán de capa y espada... no servís para una comedia.