—Pero la llama dura poco...
—Pero cuando acaba ha consumido la leña.
—¿Y vos sois... leña seca...? yo os creía leña verde.
—Os engañáis. En las universidades se empieza á vivir muy pronto, y se vive muy de prisa.
—¡Ah! ¡los estudiantes! ¡dicen que los estudiantes son muy embusteros!
—No sé qué puedan diferenciarse en esto de los otros hombres.
—Tenéis razón; pero tienen también una fama tal los estudiantes...
—Injusticias, envidias... además, si fuí estudiante, ya no lo soy.
—¿Pues qué sois ahora?
—Pretendiente.