—Es decir...

-¿Qué?...

—No recuerdo lo que os iba á decir.

—¿Queréis que os diga una cosa?...

—Decidla.

—Creo que tenéis más memoria cuando habláis de amor.

—¿Volvemos?

—¡Ah, señora! no recuerdo haber visto en mi vida unos ojos que de tal modo me acaricien el alma.

—¡Cómo! ¡pues qué!... ¡mis ojos!...

—Me están diciendo...