—No sé más.
—¿Cómo se llama?
—Doña Ana.
—¿Doña Ana de qué?
—Doña Ana de Acuña.
—El apellido es noble.
—Ciertamente: se llama viuda de un caballero de la montaña.
—¡Ah! todas estas son viudas ó tienen su marido ausente.
—Y presente el amante.
—¿Y quién es el amante de esa mujer?