—¡Ah! ¿Y con quién piensas quedarte?

—Con él, si me ama.

—¿Con el señor Juan Montiño?

—Sí.

—Yo te daría un consejo.

—¿Cuál?

—Que olvidaras á ese joven.

—No puedo.

—¿Tan enamorada estás da él?

—Si no estoy enamorada, estoy empeñada.