—Puede ser que mañana sea demasiado alto para ti.
—¡Pero si yo no quiero que se case conmigo!
—Puede suceder que él se case con otra mujer.
—¿Qué habéis dicho?—exclamó levantándose Dorotea.
—¡Oh! ¡le ama!—exclamó el bufón.
—¡Que se case con otra!... sí, sí, todo puede suceder... pero por ahora...
—Puede ser que ame á otra.
—¡Que ame! ¡es que me avisáis!—dijo Dorotea conteniéndose pero temblando—; ¿es verdad que ama á otra mujer? ¿será verdad lo de la reina?
—No; lo de la reina, no; pero el señor Juan Montiño tiene amores en palacio.
—¿Y con quién?