—Procura que sea de los primeros platos.
—Ya...
—Después... Inesilla te quiero mucho, y la señora Luisa quiere mucho también á don Juan de Guzmán... el viejo es rico y puede morir...
—Descuida, hombre, descuida.
—Y avísame, para que yo avise á la señora Luisa.
—Te avisaré.
—Adiós.
—Adiós.
Y el paje se volvió á la antecámara, y el galopín á las cocinas.