V.

El rey se arrojó en los brazos de la sultana, y la besó en la frente. Despues llamó á sus caballeros, á sus guardas y á sus esclavos, y se dirigió á la Colina Roja.

Cuando llegaron al castillo, le hallaron abandonado: las puertas abiertas.

El rey se detuvo ante ellas: una mano esculpida en la clave del arco exterior y una llave de la misma manera representada en el inferior, excitaron su curiosidad, y dijo á uno de sus sábios:

—Dime, así Allah perpetúe tu generacion sobre la tierra, ¿qué significa esa mano y esa llave?

El sábio meditó un momento, oró al Señor, y su espíritu subió hasta él.

—Cuando esa mano, contestó al rey, descienda hasta tocar la llave, los espíritus condenados que encierra la Torre de los Siete Suelos, tenderán sus alas sobre Granada; muerte y desolacion caerá sobre ella, y los hijos del Islam desaparecerán sobre la haz de la tierra.

El rey dió el joyel de su toca al sábio, y pasó adelante: desde aquel dia hasta la hora en que murió, habitó en el alcázar, y despues de su muerte fué sepultado en él.