como trasparente gasa que á velar te se descoge!

¡Brilla siempre misteriosa, mientras murmurando corre

el rio, que á tus destellos reflejos de plata rompe,

y en la sonante ribera, entre sus ondas veloces,

espadañas acaricia, y humildes plantas recoge!

Mas si mi hermosa aparece, á verte en sus miradores,

entre las nubes ¡oh luna! tu pálida faz esconde,

que donde brillan los ojos de Noemi abrasadores,

poco son, no tus reflejos, sino el fulgor de cien soles.

Calló la esclava, y el wisir y el juglar se adelantaron; la vista de este último produjo algun desórden; la mayor parte de las esclavas huyeron, y otras se cubrieron con sus velos; la mujer que reposaba en el divan se levantó ruborosa, y recibió con una sonrisa de amor á Aben-Sal-Chem, y un ademan digno y respetuoso al juglar.