—Antes de que te conteste respóndeme á una pregunta: ¿me conoces tú?

—No te he visto hasta ahora y sé tu nombre.

—¿Por tu ciencia de maga?

—Sí, por mi ciencia, dijo la dama repitiendo la estraña sonrisa que le era peculiar.

—¿Y quién soy yo?

—Tu eres el príncipe Sidy Mohammet-Abd'Allah, hijo y compañero en el mando del poderoso Sultan de Andalucía, Nazar-ebn-Al-Hhamar el magnífico.

Y el acento de la dama, al pronunciar el nombre del Sultan de Granada, era amargo y doloroso.

—Sí, yo soy; pues bien: voy á decirte ahora por qué me horrorizan los buhos.

La dama hizo un leve mohin de impaciencia.

—Dicen nuestros viejos que el dia en que nació mi padre, en la fiesta de las buenas hadas, cuando todos los circunstantes estaban alegres y regocijados, un buho entró en la sala y apagó las luces: aquella noche mi abuela murió á consecuencia del alumbramiento.