—Sí.

—Quiero verla.

—Vas á verla en una ocasion solemne: mira.

El rey miró.

—Veo un ancho dormitorio: en aquel dormitorio un enorme lecho; en aquel lecho un caballero anciano, con la cabeza cubierta por un vendaje sangriento, y espirante.

A un lado del lecho hay un faqui cristiano leyendo en una Biblia; al otro lado una muger sencillamente vestida, vuelta de espaldas, que parece orar y tener asidas las manos del herido.

—No veo á la muger de mi sueño; dijo el rey.

—Si por cierto: es esa que está vuelta de espaldas; como se encuentra replegada sobre el lecho no puedes admirar su gentileza; pero tiempo tendrás de verla.

—¿Y qué significa lo que allí sucede?

—Significa que el buen corregidor Sancho de Arias muere á consecuencia de heridas.