En la magnífica cámara de la torre del homenage del alcázar de Algeciras, sobre un divan de pieles de tigre, duerme un hombre.
Es ya casi anciano, pero hermoso todavía.
Su sueño parece agitado, y la cercana luz de la lámpara deja ver la contraccion de su semblante.
Sueña, y su sueño le tortura el alma.
Sueña con su hijo.
Con el infante Ebn-Ismail.
Porque el hombre que duerme es Mohammet-Abd-el-Rahhaman, infante de Granada y walí de Algeciras.
El amante de Walidé y de doña Catalina de Cardona.
El walí sueña con su hijo:
Con su hijo, que despues de haber muerto al rey de Granada, no se sabe dónde para.