—¿Y quién te ha contado ese cuento?
—¡Qué! ¿dudareis de él?
—No dudo; ¿pero cómo se sabe lo que pasa en esa caverna, si todos los que entran en ella mueren?
—Yo no sé quien lo habrá contado; algun varon justo y temeroso de Dios.
—Además de eso, ¿crees tú que sea falso un cuento que tiene tan provechosa enseñanza?
—¿Y qué enseñanza es esa?
—Que al hombre le matan sus vicios, le hacen odioso á Dios, y le condenan.
—¡Ah! ¡ah!
—Pero ved que la tempestad pasa y sale la luna.
—Es verdad; pero nuestro señor no sale de la caverna.