¿Qué habia sido de ellos?

Nadie volvió á ver mas ni á la sultana Ketirah, ni á Masud-Almoharaví, ni Abd-el-Rahhaman, ni á Ebn-Ismail.

Un profundo misterio habia envuelto su suerte.

En cuanto á la torre, como muchos sabian que en ella habia estado cautiva una doncella cristiana, que habia causado la muerte de Abul-Walid; como habian encontrado pendiente de uno de los ajimeces una escala, y á los pies de la torre las huellas de pisadas de caballos, dióse por segura la fuga de la cautiva cristiana, y por aquella singularidad, llamaron á la torre, y siguen llamándola hasta hoy por tradicion, la torre de la Cautiva.

Algunos pretenden que durante las noches oscuras de invierno, se iluminan con un fuego sombrio los destrozados ajimeces de la torre de la Cautiva; que se vé, cantando lúgubremente sobre ella, una sombra negra envuelta en una nube impura, y que se oyen dentro gemidos y ruido de cadenas.

Nosotros creemos que estas maravillas son hijas de la imaginacion impresionable de los andaluces; bramidos del viento contra la torre, y efectos de la momentánea luz del relámpago que durante la tormenta la iluminan.

Sin embargo, las gentes sencillas creen como en un artículo de fé en la tradicion de la torre de la Cautiva.

¿Pero cómo esplicar la desaparicion de todos los personages del cuento?

Para esplicarla hay que atravesar la parte alta de la Alhambra é ir á buscar otra tradicion en la torre cuyo nombre sirve de título á la leyenda siguiente.