Llegaron al cabo á ella.

Algun tiempo despues eran esposos.

Y el espíritu de Masud-Almoharaví vió aquellas alegres bodas, y los celos fueron su tormento.

Y aguijado por su dolor, todas las noches á la media noche, sale de la torre en el caballo sin cabeza, precedido del perro, recorre los bosques de la Alhambra con la lanza en ristre, y vuelve al instante al fondo de la torre, de donde sale, y cae en un letargo de penas, soñando siempre en la felicidad de María.

Esta es la tradicion del Belludo y del Descabezado de la torre de los Siete Suelos.