El rey se puso en persona á la cabeza del que marchaba sobre la frontera, y tomó las villas de Huesca, Veladabiad y Veladalhamar, ocupó sus fortalezas, taló y quemó la tierra, cautivó hombres y mugeres, apresó gran cantidad de ganado, y contento y rico se volvió á Granada.

Para vengarse mas del rey de Castilla, por la proteccion que dispensaba á su primo el infante Ismail, envió ricos presentes á los reyes de Aragon y de Navarra, que estaban en guerra con don Juan el II, y aliándose con ellos, estipuló que mientras aquellos reyes acometían al de Castilla por sus fronteras naturales, él le embestiria por las de Granada.

El año siguiente, cumpliendo la oferta, entró Ebn-Ozmin por la frontera de Murcia, taló y quemó sus campos y alquerías, y venció á los cristianos que le salieron al encuentro acaudillados por Tellez Giron, matando y prendiendo á muchos que llevó en triunfo á Granada.

Durante dos años aun, los dos reyes rivales Ebn-Ismail en Montefrio, y Ebn-Ozmin, en Granada, conservaron sus mútuas posiciones: Ebn-Ismail, defendia los pueblos que le habian proclamado de las correrías de Ebn-Ozmin, y este talaba contínuamente las fronteras castellanas.

El wisir Abdelbar por su parte, servia eficazmente á Ebn-Ismail, escitando contra Ebn-Ozmin por medio de agentes secretos, la odiosidad de los caballeros de Granada, descontentos la mayor parte de Ebn-Ozmin: ensoberbecido este por sus triunfos sobre los cristianos, se habia hecho altanero y soberbio y tan sanguinario, que con el mas leve pretesto, mandaba matar á los caballeros mas principales del reino, despojaba de sus alcaidias y empleos á los leales y viejos caballeros que los tenian para premiar á los arrayazes que le acompañaban en sus afortunadas correrías. Del mismo modo hacia los matrimonios de la juventud á su antojo y forzaba á los padres á dar sus hijas contra su voluntad á quien él queria.

Aborrecíale por lo tanto la nobleza, y el resto de sus vasallos le temia mas que le respetaba, por su crueldad.

Estas cosas facilitaron y abrieron camino á sus enemigos para llevar sus intentos adelante, y habiendo concluido el rey de Castilla su guerra con los de Aragon y Navarra, con ansia de vengar el daño que le habia causado Ebn-Ozmin, envió un grueso ejército á Ebn-Ismail que con este auxilio y sus gentes marchó ya decididamente sobre Granada.

Salióle al encuentro Ebn-Ozmin, y se trabó en la vega una reñidísima batalla, en que ambos primos pelearon con heróico valor; pero al cabo Ebn-Ozmin fué vencido y obligado á huir con los escasos restos de su caballería á Granada.

Llamó nuevas gentes, que enemistadas con él por su crueldad, le acudieron en corto número, y comprendiendo que la fortuna le volvia las espaldas, mandó que se le presentaran gran número de caballeros, los metió en el alcázar de la Alhambra y se fortificó en él; pero viendo que Granada se alborotaba y que proclamaban á su primo Ebn-Ismail, no se atrevió á esperarle y huyó con unos pocos caballeros que se le habian mantenido leales, metiéndose en las sierras, en las que desapareció.

Fué esta huida del rey Muhamad-Ebn-Ozmin, el año ochocientos cincuenta y nueve[111].