Era la tercera vez que este desgraciado príncipe se veia depuesto despues de trece años de reinado, y Muhamad-Ebn-Ozmin-el-Ahnaf fué proclamado, aunque no por la voluntad de todos, puesto que le abandonaron muchos, entre ellos el wazir Albdelbar, que se retiró á Montefrio con todos sus parientes y amigos.

Tuvo lugar la tercera deposicion de Al-Hayzarí el año ochocientos cuarenta y nueve[110].

XIII.

Conociendo el wazir Abdelbar, que tomar el nombre del preso rey Al-Hayzarí, para reponerle en el trono, era causar su muerte, escribió al otro sobrino del rey, Ebn-Ismail, que estaba en Castilla, ofreciéndole el trono, y para que pudiese venir sin que el rey de Castilla se lo estorbase, le envió las cartas escritas en cifra por medio de dos caballeros parientes suyos disfrazados.

Recibió á estos mensajeros el infante, pero en vez de recatarse del rey de Castilla, le confió el secreto, y don Juan el II, no solamente le concedió licencia para ir á apoderarse del trono de Granada, sino que le prometió su ayuda y le dió cartas para que los adelantados de la frontera le ayudasen en su entrada.

Partió el infante Ismail con todos los caballeros moros que estaban con él al servicio del rey de Castilla, y desde la frontera le acompañaron los adelantados castellanos con numerosa y escogida caballería: llegó á Montefrio, donde le recibieron alegremente Abdelbar y los de su bando, y le proclamaron rey de Granada.

Ebn-Ozmin, entretanto, pensó en vengarse de los cristianos que ayudaban á su competidor, y con un poderoso ejército acometió las fronteras castellanas, se apoderó de Benamaurel, pasó á cuchillo y cautivó á los cristianos que defendian la villa, entre ellos á su alcaide Herrera, y los fronteros de Andalucía no se atrevieron á ponerse delante del rey Ozmin, aterrados por la violenta entrada de Benamaurel.

Entretanto Ebn-Ozmin, se puso sobre la fortaleza de Aben-Zulema, que estaba defendida por una fuerte guarnicion de castellanos, y por medio del cautivo alcaide Herrera, les intimó que se rindiesen evitando la desdichada fortuna de los de Benamaurel. Pero los de Aben-Zulema resistieron, y acometidos con ardor por los moros á escala franca, fueron entrados, pasados á cuchillo y cautivados, despues de lo cual Ebn-Ozmin se volvió á Granada triunfante con una riquísima presa de ganados, armas y cautivos.

En el siguiente año, el rey Muhamad-Ebn-Ozmin, dividió en dos ejércitos sus fuerzas.

El un ejército marchó sobre la frontera cristiana, y el otro contra su primo Ismail.