Yo, por ejemplo, me encontraba en una sociedad de alto coturno.

Al lado de una mujer séria, de una mujer respetable.

Del aspecto más severo del mundo.

La esposa de una altísima persona, con la cual os veis bajo el amparo de una gran influencia.

La señora os ha mirado rápida, levemente, de una manera casi imperceptible.

Pero vos sois práctico, comprendeis que la habeis llamado la atencion.

Sobreviene el sentado á la mesa.

Por acaso estais junto á aquella mujer.

Avanzais prudentemente una rodilla.

Encontrais la suya.