¡Produce tanto el agiotaje de la política!
¡Se divide en tantas partes el resultado de la inmoralidad!
Doña Emerenciana lo tenia esto en cuenta.
Veia en mí grandísimas disposiciones.
Se proponia explotarlas.
Por consecuencia, hacia callar á su corazon y á su amor propio.
Me amaba, yo no tenia duda de ello.
Yo no habia desbancado todavía á Hipolitito.
Pero iba en muy buen camino.
Mejor dicho, doña Emerenciana queria tenerme á mí sin renunciar á aquel ruin engendro, de cuyo trato inmediato la habia privado y la privaba don Bruno.