No he conocido todavía una vieja verde que se haya contentado con un solo amante, ó por mejor decir, con una sola víctima, ó para decirlo mejor aún, con un solo alquilon.
La pasion de las viejas verdes llega al delirium tremens.
Es horrible.
Un amor de diablo.
Un amor insaciable.
La carne manida es mucho más exigente que la carne fresca.
¡Mil veces horror!
Y cuenta con que ya es menester algo para que yo me horrorice.
Yo soy un gran filósofo.
El dinero es la azúcar que endulza todos los ácidos.